Taller en Los López: Cosecha de agua de lluvia a pequeña escala usando los Nuevos Materiales Educativos

El lunes 17 de octubre Caminos de Agua puso en marcha un nuevo taller de cosecha de agua de lluvia a pequeña escala en la comunidad de Los López. Dylan Terrell y Saúl Juárez comenzaron el taller con una presentación sobre los problemas regionales de calidad del agua y de accesibilidad y los problemas relacionados a la salud, así como los problemas de agua concretos que suceden en la misma comunidad. Además, se discutió la importancia de la captación de agua de lluvia. Este es el primer taller que Caminos de Agua imparte totalmente centrado en la recolección de agua de lluvia en pequeña escala y de bajo costo que puede ser replicado en los hogares de las comunidades. Este modelo de captación de agua pluvial da a la gente la oportunidad de ir pagando su sistema de captación en etapas mediante su ampliación año con año. Por ejemplo, si una familia quiere recoger el agua de lluvia, pero no tiene suficiente dinero para construir o instalar una cisterna de almacenamiento de agua de gran escala de inmediato, pueden comenzar con una cisterna más pequeña en el primer año. En meses / años posteriores, si  han ahorrado suficiente dinero, pueden construir o instalar una segunda cisterna pequeña, que se puede conectar a la primera y ampliar así su sistema de captación poco a poco.

Durante este taller se utilizaron nuestros nuevos materiales educativos. Chantal Kronenburg, becaria de Comunicación, trabajó en estrecha colaboración con el equipo completo Caminos de Agua para diseñar el inicio de este nuevo programa educativo. Diferentes materiales de educación fueron diseñados por Chantal; éstos se centran no sólo en la recolección de agua de lluvia, sino también en la dilución y las diferencias entre los sistemas de tratamiento de agua. Durante el proceso de diseño y desarrollo de estos materiales, el reto más importante era encontrar maneras de "traducir" las explicaciones técnicas complejas en materiales sencillos y comprensibles. Observando el taller con los miembros de la comunidad de Los López, donde se utilizaron estos materiales por primera vez, tal parece que los materiales fueron bien recibidos. Los participantes leyeron y utilizaron los materiales con eficacia durante todo el taller. Muy pronto Caminos de Agua hará un seguimiento con algunos de los miembros de la comunidad para escuchar sus opiniones y obtener retroalimentación de los propios participantes acerca de los materiales.

La segunda parte del taller se dedicó a la construcción de un sistema de recogida de aguas pluviales junto con los miembros de la comunidad en la escuela primaria de Los López. Para este sistema, utilizamos tres cisternas de 2.500 litros, que fueron conectadas entre sí. Esto proporcionó a la comunidad con un ejemplo de cómo conectar cisternas (la parte más cara de un sistema de agua de lluvia), la ampliación de los sistemas con el tiempo, y por lo tanto la forma de administrar los costos de inversión durante meses o años. Los participantes hicieron preguntas durante todo el proceso mientras el sistema se iba instalando, quedándose más seguros y confirmando la importancia de ser parte del proceso de construcción en sí.

En lugar de utilizar las canaletas tradicionales, el techo de concreto fue adaptado con una pequeña "pared" vertical y una línea inclinada de ladrillos, que dirigirán el agua de lluvia a un solo punto - adaptada con una gran bajada de agua – y que finalmente la conduce a través de tuberías de PVC al sistema de almacenamiento de agua mismo. Las adaptaciones del techo -, así como la superficie de la cisterna - fueron preparados por la comunidad antes del taller. El sistema de tuberías se instaló durante el taller por Saúl Juárez, Aaron Krupp, Chantal Kronenburg, y Elena Diek. Dylan Terrell trabajó en estrecha colaboración con algunos miembros de la comunidad local para guiar el proceso de conexión de las cisternas y la instalación del sistema de “Primer separador".

Alrededor de 55 personas participaron en el taller. Para el final, los miembros de la comunidad quedaron informados y recibieron nuevos materiales educativos para reforzar la información; la escuela transformó sus fuentes de agua potable del pozo contaminado con arsénico y flúor por agua segura proveniente de la lluvia! Los más de 200 niños que actualmente asisten a la escuela tendrán acceso a agua potable segura, sana y sustentable para el futuro previsible.